Vemos días a día que corredores populares empiezan a salir de la ciudad, del asfalto, buscando nuevas experiencias, buscando un mayor contacto con paisajes, montañas, con la naturaleza propiamente. Las diferencias entre correr por asfalto y correr por montaña son muy grandes. Es por ello, que os contamos unas pequeñas ideas de cómo tendríamos que ir a correr por la montaña.

Lo que conocemos hoy en día como trail running, es una disciplina de carrera deportiva que consiste en correr por montaña, saliendo de la monotonía del asfalto, aquí no se tiene en cuenta los tiempos que se llegan a hacer en una carrera pues nos vamos a encontrar diferentes desniveles, orografías muy dispares, todo tipos de terrenos y carreras donde se llega a alcanzar desniveles de más de 1000 metros.

En estas dos líneas, habréis notado que ya hablamos de desniveles y diferentes tipos de terrenos. Esto hace que tengamos que ir adaptándonos a correr de una forma diferente al asfalto. Cuando nos toque subidas, posiblemente no nos supondrá grandes inconvenientes con dar una zancada más pequeña o ir andando lo iremos solucionando, pero las bajadas en montaña es todo un mundo y pueden llegar a ser peligrosas, por ello hay que hacerlas poniendo el mayor cuidado posible y reteniendo el cuerpo al bajar, dando pequeñas zancadas. Con el tiempo y la práctica bajaremos más rápido. Con terrenos arenosos, rocosos o con mucha humedad en el suelo nos interesará correr en plan trote siempre pensando en que tenemos que economizar en nuestra carrera y llevar un ritmo más suave.

Ahora que nos hacemos una idea de lo que nos estamos encontrando a la hora de correr una trail o carrera de montaña, vamos a comentar como hacer la adaptación del asfalto a la montaña. Tenemos que procurar correr por montaña al menos 1 ó 2 sesiones semanales para que poco a poco se vaya adaptando nuestra musculatura y tendones a este nuevo tipo de correr. De esta manera, tus piernas se adaptarán a los desniveles, piedras, obstáculos, etc. A la vez, deberíamos hacer alguna sesión de trabajo de fuerza con pesas para fortalecer todo el tren inferior. Con ello, protegeremos la musculatura que rodea tus articulaciones así procuraremos evitar microroturas fibrilares y esguinces.

Cuando vayas a entrenar por montaña piensa en tiempo, no en distancia. Ya que por la orografía que te vaya a encontrar, el volumen de kilómetros es muy relativo.

¿Algo más a tener en cuenta? Pues si, el calzado. Es recomendable que inviertas en unas zapatillas específicas para correr por montaña. Estas son con una suela un poco gruesa y con tacos en diferente direcciones, lo cual nos ayudaran a no caernos en las bajadas por falta de sujeción, una banda de estabilidad en el medio de la zapatilla para mantener la estabilidad del pie. Y existen muchas características más que también nos van a ayudar pero las antes mencionadas son la más básica que debería tener el zapato para iniciarse.

Resumen de como debería correr una trail:

– Piensa que estás empezando y que vas a disfrutar de la naturaleza y su carrera.
– Poner mayor atención y cuidado en los desniveles, especialmente en la bajadas.
– Empieza poco a poco metiendo sesiones de entrenamiento por la montaña.
– Considera hacer ejercicios de fuerza para las piernas.
– Déjate llevar por tus sensaciones, y ya iras añadiendo mayor dificultad en tus recorridos.
– No te dejes llevar por el marketing de las grandes marcas, pero sí considera llevar zapatillas específicas para correr por montaña.

Fuente: www.voyacorrer.com